Una tabla bien cuidada dura años. Son cinco minutos después de usarla y una pasada de cera cada tanto.
1Recibís tu tabla
La sacás de la caja y ya la podés estrenar. Viene curada con aceite mineral y cera de abejas, y adentro va una tarjeta con los cuidados.
2En el día a día
Los de serrucho rayan la madera y le levantan la fibra. Podés cortar cualquier alimento; si cortaste carne cruda, lavala antes de seguir.
3Después de cocinar
Con esponja y detergente. Secala con un repasador y dejala parada para que se airee. No la dejes en remojo ni la metas en el lavavajillas.
4Cuidado
Cuando la veas seca, pasale cera con un paño, dejala absorber un día y retirá lo que sobre. Más o menos una vez por mes, según el uso.
Pasale cera cuando la veas seca o cuando le aparezcan manchas oscuras: es la madera absorbiendo agua.
En un lugar seco, lejos del sol, del fuego y de otras fuentes de calor. La madera es un material natural: con los cambios de humedad y temperatura se mueve un poco, y el calor o el agua de más la pueden curvar o abrir.
El Eucalipto es más blando que la Guayubira y, con el uso y el lavado, es normal que se le levante un poco la fibra. Una lija fina y una capa de cera la dejan lisa de nuevo.
¿Te falta la cera?
Es apta para alimentos y está hecha para nuestras tablas.
¿Dudas con tu tabla? Escribinos por WhatsApp